Una
duda muy común cuando tienes un bebé recién nacido es
si acaso debes despertarlo para alimentarlo o no. La diversidad de opiniones
puede ser abrumadora, especialmente si eres mamá primeriza. Aquí te damos
algunas pautas.
Hay bebés que pueden pasar horas durmiendo y que no se
despiertan para tomar su leche (¡son pocos, pero los hay!). Si tu hijo es un
recién nacido, pasan 4 horas y no le has dado de lactar o su biberón, es
recomendable despertarlo para alimentarlo. Según los expertos, de esa manera
estarás segura que tu bebé está recibiendo la nutrición que necesita.
Especialmente los primeros días después del parto, donde es normal que un bebé
baje de peso y luego se recupere para crecer. Por eso es considerado
completamente normal que un bebé coma cada 2 horas esas primeras semanas.
Eso
sí, si tu bebé es dormilón y necesitas alimentarlo,
recuerda despertarlo suavemente para que no llore. Por ejemplo, puedes
acariciarle los pies, aumentar la luz del cuarto o frotarle la barbilla. Luego
intenta darle la mamadera o mamila o acercarlo al pecho para que tome su leche.
Hay bebitos muy dormilones que ni así se despiertan. En ese caso, puedes usar
un pañito húmedo para acariciarle la frente o el cuello con suavidad para no
asustarlo.
Cuando ya esté más grande, por
ejemplo después de 6 semanas, lo puedes dejar dormir un poco más, pero siempre
consulta con el pediatra para ver si tu bebé está bien alimentado y asegurarte
que tiene un peso normal. Si tu bebé no ha aumentado de peso de acuerdo a lo
esperado o tiene reflujo y necesita tomar menos leche pero más frecuentemente,
lo más probable es que el médico siga aconsejando despertar a tu bebito para
darle de comer.
Si después de seis semanas tienes la
suerte de que tu bebé duerme más de 5 horas, está aumentando de peso según los
límites esperados y no tiene una condición médica que requiera alimentarlo
seguido, ni se te ocurra despertarlo... ¡y prepárate para sentir la envidia de
los padres que no tienen tu misma suerte!

No hay comentarios:
Publicar un comentario